Review de “Toy Story 4″… adios vaquero, adios

Woddy (Tom Hanks), Buzz (Tim Allen), Jessie (Joan Cusack) y el resto de los juguetes, continúan haciendo feliz a Bonnie, pero la vida para Woody es cada vez mas difícil ya que comienza a ser olvidado en el closet al momento de jugar, al punto de que su placa, ahora es usada en Jessie, pero el no cesa en sus intentos por hacerla feliz. Esto lo lleva a ir con ella a la escuela en su primer día para evitar que se ponga triste. Ahí conocerá a un nuevo juguete, creación de la misma Bonnie, Forky (Tony Hale) un “spork” (cuchara/tenedor) con ojitos y brazos, quien se convierte en el consentido… pero en su “mente”, Forky es basura, y así como los juguetes cumplen con su cometido de hacer feliz a su niño, Forky intentará por todos los medios terminar en un bote, por lo que Woody se convertirá en su guardian.

Cuando la familia de Bonnie sale de viaje, la vida de Woody se complicará mucho mas al momento que Forky salta de la caravana, a partir de ahí, la historia de nuestro sheriff dará un enorme e inesperado giro, que lo llevará a reencontrarse no solo con un viejo amor, si no consigo mismo, y que lo hará cuestionarse si su misión como juguete sigue siendo la misma después de tantos años.

A primera vista, la idea de tener una cuarta parte de Toy Story parecía bastante mala, digo, el cierre de la trilogía fue algo sublime que habia logrado dejarnos en paz y contentos con los destinos de Woody, Buzz y el resto de los juguetes, por lo que tal vez regresar a la franquicia, especialmente diez años después parecía un intento desesperado por exprimirle unos cuantos dólares mas que bien podrían hacerle mas daño que bien a tan querida historia, y los atrasos en la producción, cambios de fecha de estreno, y diferencias entre los creativos, no nos pintaban para nada un panorama prometedor.

Pero para sorpresa de nadie, Toy Story 4 se mantiene a la par, no solo en calidad, si no también en magia, con sus predecesoras, y lo hace con una historia mucho mas emocional de lo que pudimos ver en las primeras dos entregas (aunque si, no llegue a ser tan perfecta como lo fue la tercera), y es en verdad fabuloso ver como Pixar logra regresar con una gran historia que no sabíamos necesitaba ser contada, cuando el final de la trilogía logro ser tan catártico para el publico, pero logra el mismo nivel de emoción, sorpresa y sentimiento, como podrías esperarlo de cualquiera de las anteriores.

Tambien, en muchos sentidos, creo que es la mas divertida, poniendo mucho énfasis en la comedia física como lo sería el personaje de Keanu Reeves, el intrépido “Duke Caboom”, o con comentarios perspicaces y sarcásticos con Bunny y Ducky, que cuentan con las voces de Keegan-Michael Key y Jordan Peele, pero quien en verdad se lleva los momentos mas chistosos es el neurótico Forky, quien, siendo un utensilio de cocina, tiene nula comprensión de lo que es la existencia, y mucho menos, de por que tendría que hacer feliz a una niña, y quien brinda una visión importante a la película sobre el ser “desechable”, que es un tono muy distinto por ejemplo a la manera en que Lotso peleaba en contra de esa idea en Toy Story 3.

Toy Story 3 fue el final perfecto para la saga, y no lo hubiera pensado, pero si había una historia mas que contar, una especie de “epilogo” para Woody, por que si, esta cinta es una carta de amor y despedida para este gran personaje, quien después de años y años de dedicarse siempre a alguien, comienza con este conflicto emocional/existencial sobre su verdadero propósito, y por primera vez, a ponderar sobre si el rol que alguna vez le fue asignado, es aún vigente. Si, es muy probable que lloren, es de esas películas que, dependiendo el momento que te encuentres en la vida, te puede sacar cuanta lagrima tengas.

Los primeros tres filmes nos llevaban a entender sobre el dolor de crecer, asi como el de las separaciones. Ahora ya tenemos ese entendido, pero lo vemos mas sobre un punto de vista adulto, sobre los momentos que a veces, aparecen de la nada y te cambian por completo, para Woody, ese momento “regresa” en la persona de Bo Peep (Annie Potts) a quien encuentra mientras cuida de Forky, y quien le enseñara que, a veces, dejar de ser lo que la gente espera de ti, no es necesariamente algo malo, mientras que Buzz, quien se había estado sintiendo cómodo en su papel de consentido, debe una vez mas tomar el rol de líder, pero ahora se siente inseguro de si mismo, lo cual desencadena en un chiste continuo muy divertido, del que obviamente no les contaremos.

Si, es de advertirse, que la historia hace bastante a un lado al resto de los juguetes originales para centrar su atención en Woody y los nuevos juguetes que aparecen en su camino, y quienes demuestran tener su carisma propio, lo cual funciona bien, permitiéndole a la película tener un ritmo distinto a lo que hemos visto en las anteriores, cosa que se agradece.

En cuanto a la animación, esta de mas decirles que, como siempre, Pixar es sinónimo de calidad y luce nada menos que excelente, además de contar con un gran trabajo de su novato director Josh Cooley, quien lleva ya varios años trabajando para la empresa, imprimiéndole un ritmo preciso que nunca se alenta o se pierde, y que mantendrá a todos los fans de la saga muy contentos.

Una gran película, que, para todos aquellos que crecieron con la historia, pondrá una sonrisa final en sus rostros, y que si bien, tal vez no era necesaria, termina sintiéndose bien el tenerla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s