Review de “Un Milagro Inesperado”

Si la premisa de una película donde una mujer, que está paralizada del pecho hacia abajo tras sufrir un accidente, encuentra un nuevo camino y esperanza en la vida gracias a una urraca que se une a su familia, les parece algo empalagoso, créanme, lo es.

Pero a pesar de eso, la cinta logra algunos momentos inspiradores gracias a buenos momentos que llega a tener Naomi Watts y a un grupo de urracas muy bien entrenadas. Y aunque la propuesta del director Glendyn Ivin esté completamente azucarada, es una historia que realmente sucedió, tal y como esta detallado en el libro del cual toma inspiración la cinta (Penguin Bloom), de Cameron Bloom y Bardley Trevor Greive, si bien, al momento de la adaptación, muchos de los diálogos se convierten en frases de coaching inspirador, la predictibilidad de esta tiene suficientes momentos emocionales para hacerla, al menos, soportable.

Naomi Watts interpreta a Sam Bloom, una mujer aventurera quien ama estar siempre de paseo con su familia, y con quienes vive en un paradisiaco punto de New South Wales, Australia. Sam está casada con Cameron (Andrew Lincoln), un fotógrafo igual de aventurero con quien tiene tres hijos: Noah (Griffin Murray-Johnston), Reuben (Felix Cameron) y Oli (Abe Clifford-Barr). Pero, tras un terrible accidente durante uno de sus viajes a Tailandia, la vida de Sam y toda su familia cambia… o como Noah diría: “Todo era bastante perfecto, pero el año pasado sucedió”, quien también nos sirve, por partes, como narrador de la historia.

Nadie en esa familia pensaría, que tras nada y surfear en el mar, lanzarse de mil maneras a la alberca, conocer mercados llenos de gente, y ver un hermoso espectáculo de fuegos artificiales, sería una vieja madera podrida, de la cual se sostenía una baranda, no solo la que acabaría con su viaje, si no la que también cambiaria completamente la dinámica familiar.

Habiendo sido siempre tan independiente, la nueva condición de Sam la tiene terriblemente deprimida, siempre encerrada en casa con las cortinas cerradas, completamente aislada de la risa de sus hijos y las buenas intenciones de su marido, y son normalmente los pequeños detalles, aquellas cosas que antes podía hacer con facilidad y que ahora parecen imposibles, como preparar el lunch de sus hijos, las que aumentan cada vez mas su frustración. Watts logra un buen balance entre el dolor y el melodrama para regalarnos un papel creíble y a la vez atormentado.

Si bien Sam al principio es la menos emocionada de tener a la pequeña ave en casa, son algunas lecciones que esta les deja y que permita que avancen en su camino, como cuando le dice a su hijo “Es un ave salvaje, no puede quedarse aquí para siempre ¿no querrás estar siempre aquí encerrada, o sí?, o al escuchar a su hijo Noah preguntarle “¿Extrañas a tu mamá?” notando la distancia que sienten con ella. El cuidar a Penguin se convierte en una labor catártica.

“Un Milagro Inesperado” es una cinta con un bonito mensaje, pero que se queda muy corta a la hora de querer llevarnos por un camino emocional… para pasar el rato.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s