Review de “La Casa Oscura”

Nadie niega que superar la muerte de un ser amado sea algo difícil, al grado de que dicha perdida puede llegar a detener completamente la vida del deudo, y “La Casa Oscura” nos deja en claro esa sensación desde el principio, en donde Beth (Rebeca Hall) se pasea sola, bebiendo brandy, en la casa que Owen (Evan Jonigkeit) construyo para ambos, antes de tomar el bote en el lago junto a su escopeta, para remar al centro del mismo y volarse la cabeza. Cada día que pasa, la casa se siente mas grande, pero extrañamente, no tan sola como debería.

Beth pasa el día entero pensando en las razones que pudo tener su marido para suicidarse, y conforme avanza el tiempo, el por qué su espíritu parece no querer descansar en paz, plagando todas las noches la casa con su presencia, ya sea desde pequeños mensajes en voces susurradas, apareciendo en el lago, aventando puertas, y en algunos casos, de maneras un tanto mas violentas. Las noches cada vez se vuelven mas insoportables. ¿En verdad la persigue el espíritu de Owen? ¿O esta Beth perdiendo la razón?

Las razones detrás de todo el asunto se van descubriendo poco a poco, y aunque quisiéramos formularnos mil teorías de increíbles escenarios paranormales, el resultado es peor que pólvora mojada, dentro de una cinta que empieza lento, y de ahí, se decide a nunca empezar, queriendo primero vendernos la cinta como terror, después como terror psicológico, pero no logrando ninguna de las dos, y terminan siendo nada menos que un somnífero de dos horas. De mil y un ideas que pudieron hacer de esta una gran historia, escogieron la peor, es más… lo llamativo que se ve que exista una casa inversa del otro lado del lago (como se ve en el tráiler, no es spoiler) y que podría prestarse a miles de terroríficas interpretaciones, termina siendo un petardazo que ni siquiera es importante. Tal vez lo más terrorífico que puede tener la película, es el darte cuenta, de que no importa que tanto creas conocer a alguien, todo mundo tiene secretos.

A pesar de todo lo aburrida que es, no se preocupen, nunca van a caer dormidos, esto debido a que cada vez que lo intenten, un muy gastado intento de “jumpscare” a base de algún ruido escandaloso se encargará de despertarlos de maneras poco agradables. Una cinta como esta se debería encargar de meterse en tu mente, de hacerte creer mil escenarios, para después, golpearte con algo terriblemente real, que te haga temer por tu propia realidad, por el hecho de que pudiera pasarte… en cambio, el resultado es descabellado, poco probable y de esos que te hace decir “¿en serio es por eso…?”. La casa del terror termina siendo una gran decepción.

Olvidable, y si pudieran, mejor aún, ni siquiera considerable como opción para pasar el rato.

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