Review de “Spider-Man: No Way Home”

Si alguna vez fuiste (o aún eres) fan de los comics, la nueva cinta del Hombre Araña “No Way Home”, te va a recordar (o a reforzar) dicho cariño. El Peter Parker de Tom Holland tiene un carisma muy diferente al del resto de los superhéroes de Marvel, no mejor o peor, simplemente diferente… te duele cuando algo malo le pasa y te alegras cuando le suceden cosas buenas, y este nueva entrega, esta plagada de una impredecibilidad divertida, juguetona, milimétricamente calculada, tal y como debe ser cuando el MCU ha matado a la gran mayoría de sus héroes principales, pero siempre a manera de lograr una satisfacción profunda dentro del espectador, una alegría duradera.

Así como los hermanos Russo con Endgame, el director Jon Watts nos entrega no solo una película, sino un enorme evento cinematográfico (que en términos de “épico”, esta esta solo una rayita abajo de lo logrado con la batalla contra Thanos), como cuando te decían que de tu comic favorito saldría un nuevo arco especial con tomo doble y crossover, del tipo por el que te formarías desde la madrugada para tenerlo y leerlo antes que todo mundo , y cada página leída, llena de giros y sorpresas, te llevaba a mundos distintos donde todo era posible, y precisamente eso es esta película, inventiva, ingeniosa, ágil, entretenida, nostálgica… devastadora. El final de un fabuloso arco, pero un brillante principio para nuevas cosas.

“No Way Home” da inicio justo donde nos dejo “Far From Home”, con Mysterio revelando la identidad de Spidey (Tom Holland) al mundo, lo que hará que el mundo de nuestro héroe se voltee completamente de cabeza, para nunca volver a ser el mismo, en esta ocasión, dañando colateralmente a su novia MJ (Zendaya), su mejor amigo Ned (Jacob Batalon) y, obviamente, a tía May (Marisa Tomei), donde el ser personas cercanas a Peter, les costara… mucho.

Pero Peter tiene un plan que involucra a su compañero de aventuras durante la época de “Endgame”, con quien ayudó a salvar a la mitad de la población, Stephen Strange (Benedict Cumberbatch), a quien le pide hacer un hechizo para que todos olviden que el es Spider-Man, cosa que obviamente, sale mal cuando este se da cuenta que las personas a las que más quiere también lo olvidarán.  Strange logra controlar el hechizo, pero eso no evita que algunos “antiguos conocidos” del arácnido atraviesen los limites del multiverso, comenzando por el Dr. Otto Octavius, mejor conocido como “Doc Ock” (Alfred Molina) y Norman “Green Goblin” Osborn (Willem Dafoe).

Como pudimos ver ya en trailers, enemigos de cintas anteriores son transportados al universo actual, y si eso, en algún momento, te hace sentir que es un mero truco para atraer publico por medio de castings, te equivocas, es nada menos que una movida maestra. Aún con tantos villanos, la cinta nunca se siente sobrecargada, sino todo lo contrario, te hace pensar constantemente en que más podrías (o querrías) ver en ese momento, y cada uno de estos “antiguos villanos” tienen una función dentro de los distintos temas que van surgiendo dentro de la historia. Nuestro nuevo Peter aprenderá, por primera vez, que “un gran poder, conlleva una gran responsabilidad”, y “No Way…” es su noche de graduación a las grandes ligas. Todo se trata de tomar las decisiones heroicas, aunque, personalmente, puedan ser las peores, por qué… pues eso hace Spider-Man ¿no? Ese gran sacrificio por todos los demás.

A cada momento de sus 148 minutos de duración, la historia nos da algo que amar, algo por que emocionarnos, gritar, aplaudir y llorar, y si, hasta Zendaya, que suele tener el personaje mas planito en las anteriores entregas, aquí destaca y tiene grandes momentos con su personaje, con grandes momentos de emotividad, por fin dándole ese peso y dimensión que le había faltado.

Y como siempre lo hacen, no confíen en que los trailers de Marvel les cuentan la historia, pues en verdad les falta saber mucho e hilar como suceden y por que suceden las cosas… “Sin Camino a Casa”, es acerca de héroes históricos, perennes, inmortales en nuestros corazones, de villanos que nos mueven el piso y que nos hacen sentir, pero y dolor con sus acciones, del querer con toda tu fuerza que la justicia se haga valer por sobre la maldad, y el a veces como eso, requiere enormes sacrificios.

Les prometo que, terminando la película, van a salir corriendo a quitarle las telarañas a sus viejos comics del arácnido (¿Vieron lo que hice ahí?)

¡IMPERDIBLE!!!

P.d: Asegúrense (como seguro ya saben) de no levantarse de sus asientos hasta el final de los créditos, hay un par de bonitas sorpresas…

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