Review de “Scream”

Scream, la muy querida meta saga thriller/slasher, está de regreso, pero no, no es ni un reboot ni una secuela de la Scream original de 1996, es una “recuela” … ¿y que es una recuela? Es una extensión de la franquicia, que se posiciona justo entre el pasado y la actualidad de la historia, que intenta plantear un nuevo futuro, y que sin negar las historias que le preceden, mantiene contacto con lo que llaman “personajes legado” (o sea los originales), aquellos que hicieron de la historia lo que es ahora, lo que en este caso significa el regreso de Neve Campbell, Courtney Cox y David Arquette junto con una nueva camada de potenciales víctimas. Es trabajo de ellos, adoctrinar a una nueva generación en cuanto a las reglas de las películas de terror, aunque, como buena continuación, a veces también hay que aprender que las reglas cambian. El chiste al final de todo, es salir con vida de esta carnicería.

Esta nueva entrega de Scream, nos lleva de regreso al infame pueblo de Woodsboro, California, en el que una vez más, tras una nueva serie de asesinatos, se vuelve a poner en boga la serie de películas “Stab” (Scream dentro de su mismo universo, la cual fue introducida en “Scream 2”) y la cual ya cuenta con 7 secuelas, a las cuales refieren a la mayoría como “pésimas”. El personaje de Mindy (a quien le debemos le termino “recuelas”) explica que la única realmente buena, es la primera, llevándonos a si a entender la auto sátira que la saga puede hacer sobre si misma, y que siempre fue el punto, con referencia al cine de terror mismo. Una secuela construida sobre la ironía de su propia existencia, lo cual, es un movimiento bastante agradable.

La Scream original es una cinta que salió hace ya 26 años, que se nos fue presentada a la generación del VHS, quienes vivíamos atascados de cintas de terror con sus secuelas express y en muchos casos baratas, pero que fueron las que nos permitieron conocer la formula, a base de repeticiones infinitas de las mismas, así como los mecanismos en que eran construidas. Así que, ¿Qué ha cambiado para las nuevas generaciones? Simplemente el hecho de que cultura fan ha cambiado radicalmente gracias a internet, y ahora las películas son completamente diseccionadas, deconstruidas y analizadas a nivel subatómico con un cinismo primitivo, que en muchos casos supera las mismas razones por las que la cinta fue hecha en primer lugar… una generación obsesionada con las secuelas, que, a su vez, sabe lo malas que estas pueden ser.

Si, Scream es la primera cinta de terror que convierte la burla que es el fan service en su propio fan service. ¿Es una cinta entretenida? Si, te da justo lo que esperas de una saga como Scream. ¿Sorprende? Como es costumbre, sigue engañándonos sobre quien es el asesino, manteniendo eso como parte del suspenso, a pesar de que ese mismo suspenso, viene de que la cinta puede mantenerse siempre un paso delante de nosotros, de manera completamente arbitraria.

Dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, quienes comenzaron su Carrera con la antología de terror “V/H/S”, nos regalan un gran intro que celebra el placer de las películas de terror de corte barato, ya que en esta ocasión, Tara (Jenna Ortega), justo como Drew Barrymore en la primera, se encuentra sola en casa y recibe una llamada del asesino, la cual la reta a poner a prueba su conocimiento sobre cine de terror, pero, como es as factible en estos tiempos, su snobismo por el terror indie y odio por los slashers, la hacen confesar que a ella solo le gustan cintas como “The VVitch”, “Hereditary” o “Babadook”, cintas que obviamente no tienen cabida en la categoría slasher.

A partir de ese momento, conocemos a los nuevos involucrados en los asesinatos y posibles sospechosos, la hermana mayor de Tara, Sam (Melissa Barrera) quien pudiera no ser sospechosa por vivir lejos, pero también, se ha mantenido alejada por mas de cinco años, en los que nadie supo nada de ella, tras conocer la identidad de su verdadero padre. Richi (Jack Quaid) novio de Sam un tipo simpático que pues no tiene nada que ver en la historia ¿O sí? Amber (Mikey Madison) quien al parecer es un dolor de cabeza para todos con sus actitudes, o Mindy, la gran fan del cine, podría disfrazar su hiper racionalidad como una máscara…

¿Recuerdan esa escena en la primera parte, cuando Randy, viendo una película de terror, grita a la protagonista que voltee, porque justo está el asesino detrás de ella, mientras, al mismo tiempo, Ghostface está detrás de suyo, causando que los asistentes tuvieran las mismas ganas de gritárselo a él, si no es que varios lo hicieron? ¿Creen que es una reacción que aún se escucharía entre las generaciones actuales? ¿O te hace no ser cool? No sé, en aquellas épocas parecía algo simpático cuando ocurra de manera natural. Aunque también tal vez, Scream, ya no es tan atemorizante como solía ser, a pesar de saber cronometrar sus sustos y apariciones sorpresivas, en muchos casos, alargándolos por bastante tiempo para crear mas tensión.

Si, Scream es una cinta que vale la pena ver si eres fan de la saga o del cine de terror, aun cuando su misma hechura, puede dejarnos la duda de si es que es increíblemente posmoderna, o terriblemente transparente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.